No consigo recordar cuando soñé contigo por última vez y ahora que estoy despierta te apareces ante mí, y sin mi consentimiento entras de nuevo en mi vida. Has de saber que no necesitabas regresar, porque de mi corazón jamás te has ido.
Ahora no sé qué hacer contigo, conmigo, con un recuerdo
imposible de olvidar y un futuro irreal junto a ti, no se puede vivir
eternamente del pasado… de una ilusión; intuyo que todo se repite incluso los
errores y con ellos el dolor del adios. Si no has sabido aprovechar tu estrella cuando la
has tenido, ahora es tarde ¡para todo! incluso para volver. No entiendo porque todavía
te noto muy adentro y nunca intente olvidarte, mi corazón te retiene y mi
cabeza no lo impide.
Siento tu mano sobre la mía y los dedos entrelazados
mientras me miras como jamás nadie me podrá mirar nunca porque no tienen tu luz,
me hablas y tu voz es la melodía que llena mi existencia… Estas aquí, siempre
has estado aquí. No necesitabas volver, no era necesaria tanta insensibilidad,
pero si tuviste el valor de irte ayer, no regreses hoy si no es para quedarte. Aunque
sé que no te quedaras…
Eres uno de esos sueños imposibles, estás muy lejos para tenerte
y muy cerca para perderte.
Y cierro mis ojos para que descansen de tanto verte…, y tu
imagen se agranda en la oscuridad. ¿Que he de hacer…? Si lo único que deseo es
tener la libertad de vivir mis sueños lejos de ti o una realidad contigo.
Nada cambiará ahora ni núnca, siempre existirás en mi porque mi vida la
vivo por ti.




