El viernes de tarde las previsiones meteorológicas para Vigo
eran para no salir de casa o ir corriendo y encerrarse en ella. Pero me
apetecía hacer un par de fotos a la fachada del Asilo del Barrio do Cura para
mostraros algo mas de este emblemático edificio ¡eso si! sin entrar porque iba
sola… y porque no quiero que me regañéis mas ni que no os preocupéis por mi,
aunque reconozco que me encantó vuestra protección, ¡sois geniales! Bueno, a lo
que iba… que me daba igual que lloviera con tormenta incluida, me colgué la
cámara y fui caminando con paso de reportera profesional (jajaja) y por
supuesto sin paraguas que molesta mucho.
No calló ni una gota durante casi las dos horas que duró mi
paseo, al contrario salió el sol y me hizo recordar que hay ocasiones que mis
pequeños deseos se cumplen al ansiarlos con firmeza, no siempre… pero casi. Me
conformo con un “casi”.
Dentro del edificio todo era silencio, nada mas se apreciaba
a través de la puerta abierta y las ventanas sin cristales.