La casa de los regalos.

Al otro lado están casí todos los PREMIOS Y REGALOS, que me habeis dado. Muchas gracias.
Ahora mismo hay un Premio de Rayén.
En un blog nuevo que espero que funcione y os guste.
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12 de mayo de 2012

La leyenda.




La maestra rubia de bote la odiaba abiertamente, sin molestarse en ocultarlo a todos los de la clase, muchas de sus compañeras la imitaban porque eso agradaba a esa bruja.

 A su llegada a este nuevo colegio Carla no entendía el porqué de tal desprecio, pero a medida que pasaban los días iba comprendiendo que había muchas diferencias entre ella y sus compañeras. Ella no tenía glamour ni vestidos nuevos, todo lo contrario, sus vestidos eran herencia de su hermana mayor y las artes de supervivencia de sus dos primos (sus mentores).  Y a ellos pidió consejo.
Entre los tres estudiaron la situación, a la primera conclusión a la que llegaron fue: para comprender a tu enemigo hay que conocerlo a fondo. Metieron todos sus datos en Google y obtuvieron toda una primicia de la que saldría su fruto.

La semana siguiente la profesora ordeno traer un texto de una historia verídica presentadola como si de una leyenda se tratara, a Carla se le pusieron los ojos como platos ¡¡había llegado su hora!!

“En un pueblo costero había una familia muy pobre, tenían una hija a la que cuidaban y daban la mejor educación, con el dinero que su madre obtenía limpiando casas y su padre pescando en su pequeña barca compraban los libros y ropa nueva para que su hija estudiara en los mejores colegios. La hija vivió siempre con solvencia porque sus padres no se quedaban nada para ellos y de miseria un día fallecieron. Su hija no fue al sepelio por temor a que alguien descubriera sus “vergüenzas familiares” y mas ahora, que con carrera y trabajo no los necesitaba. Al pueblo jamás había vuelto y jamás volvería ¡por supuesto! era una profesora respetada de un colegio de renombre, eso es lo único que su mundo debería saber. Esa desagradecida hija y prepotente profesora había cambiado el apellido de su padre por el de su madre, así creyó borrar su pasado para siempre.”

--¿Es necesario que nombre todos los datos de dicho personaje, profesora? 

--¡¡No, no!! Respondió la aludida, a punto del infarto. 

Naturalmente esta “leyenda” obtuvo la máxima puntuación, el respeto y simpatía por esta adolescente pobre y todas las que en un futuro pudieran venir.


24 de febrero de 2012

La venganza.



--¿Cariño estas segura de que Don Cesario ha hecho otro testamento?

--¡Claro que si! Ayer mismo vi la copia, el viejo por fin firmó ¡soy la única beneficiaria! Me lo merezco, llevo aguantándole siete largos y asquerosos años esperando este día. 

“El viejo” como le llamaba su joven y hasta entonces cariñosa esposa, reposaba de cuerpo presente en una sombría habitación, a pesar de que el Tanatorio estaba tan solo a tres kilómetros. Dos cirios uno a cada lado del féretro iluminaban la estancia aunque lo único que conseguían eran crear un ambiente de lo mas siniestro. La habitación no tenia ventana y la puerta no lograba que ese olor a muerto pasara desapercibido; de modo que todos los que entraban a despedirle, se iban casi de inmediato sin tiempo de observar nada; en la calle todos los comentarios giraban en torno al inesperado suceso, ya que Don Cesario gozaba de una salud excelente y extrañaba que con tan solo 35 años falleciera de infarto, pero si el medico que era intimo del matrimonio lo había certificado, así tuvo que ser. 

Por la puerta aparecían el Sr. Alcalde y su mujer con un pañuelo tapando la nariz…, el medico se separó de la “desconsolada viuda” y les acompañó al centro de la habitación, donde la luz de los cirios apenas alumbraban la pálida cara de Don Cesario y sus ojos entreabiertos…

-- ¿No seria mas normal que se le hubieran cerrado del todo los ojos al difunto? 

 Había preguntado la mujer del Alcalde. El medico no contesto, no sabia como decirle que desde ayer llevaba intentándolo sin éxito, ya que al poco volvían a abrirse.

En la notaría  nada sabían de ningún otro testamento. Tampoco se encontró copia alguna en la casa. Esa casa que fue donada por Don Cesario al pueblo para escuela publica junto con todas sus tierras para destinarlos a jardines y parques infantiles.

Don Cesario ya relajado y con los ojos cerrados descansa en paz.


10 de julio de 2010

Intereses distintos.



Con paso firme Sara acortaba la distancia que había entre su vida y la llamada obligación de la sangre. Y allí estaba..., tantas razones le habían dado, tantos cargos de conciencia le habían intentado cargar, que al final para que la dejaran en paz había vuelto, con la esperanza de que el teatro acabara cuanto antes….
Al abrir la puerta apena se le veía, estaban todos rodeándole…, mirándole, esperando…, quizás adorándole…, no lo podía entender, pero no estaba allí para entender nada, ni siquiera para sentir emociones, simplemente estaba porque la ocasión lo requería.
Al entrar nadie se giró, nadie osaba dejar de mirarle. Se acercó al único hueco que quedaba libre… ¡le vio!
Sondado y atado a la cama…, inmóvil, delgado y frágil. Era la estampa de la decadencia, la imagen del ser que solo espera y sin embargo se resiste a la muerte, daba lástima a todos aquellos que jamás le hubieran conocido o sabido de él…, los que le rodeaban veían temor, pero fingían pena, las apariencias y el miedo habían hecho mella en sus carnes…
Sara veía cobardía sin par, tanto en su familia como en los contados “amigos” que le acompañaban en los últimos momentos de su malvada vida, una vida llena de crueldades innecesarias, pues lo que con amor no se consigue no se puede arrebatar por la fuerza ni comprarla con dinero; pero al parecer estaba equivocada, todo era vendible, solo había que negociar el precio.
Giró la cabeza y la vio, sus ojos se agrandaron y con el poder de la impotencia empezó a gritarle, ¡increíble! Veinte años sin verse las caras y ninguno de los dos había olvidado….
--¡¡Fuera!!
Ella se separó un poco de la cama…, no por miedo, sino porque el protocolo decía que en ningún momento se le contradeciría.
--¡¡te digo que fuera de aquí!!
...Se retorcía el hombre supuestamente débil, mientras gritaba y de sus ojos salían rayos dirigidos a ella. Los presentes no se atrevían ni a levantar la cabeza… ¡aun no podían decir nada! ¡El respiraba y todavía mandaba! Nadie la apoyó…, tampoco lo esperaba, de hecho se hubiera sorprendido…
--¿Qué haces aquí? ¡¡Jamás me has obedecido!! ¿Y ahora vienes…? ¡¡Que te vayas fuera de aquí!! …¡¡Fuera!!
¡Que alivio! …Le había echado, ya se podía ir sin ningún problema, ella había cumplido con la estúpida norma…, se giró sin ningún gesto, pues nadie debería notar su alivio por tal situación, y salió de la habitación… ¡por fin! Cerró la puerta y se quedo en el pasillo, allí se estaba mucho mejor.
Nadie osó salir con ella o por ella…, sola como siempre se sintió bien. La puerta se abrió, una “amiga” de la familia intentó disculpar la situación…
--No te preocupes, es que a tu abuelo a estas alturas su cabeza ya no le rige bien…
--Si que le rige, de hecho es lo único que le funciona bien, sabe de sobra que siempre le desprecié a él, a su dictadura, a sus órdenes y a su dinero…, y que estoy aquí por obligación no por su asquerosa herencia con todas sus maquiavélicas cláusulas…, las mismas que de su retorcida vida.
Aliviada respiraba feliz, porque tenía la certeza de que jamás volvería a ese pueblo…
Aliviados la gente de la habitación respiraban tranquilos con la certeza de que no tendrían que compartir herencia…

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