La casa de los regalos.

Al otro lado están casí todos los PREMIOS Y REGALOS, que me habeis dado. Muchas gracias.
Ahora mismo hay un Premio de Rayén.
En un blog nuevo que espero que funcione y os guste.

10 de noviembre de 2012

Un autobús extra.







 Era tarde, había perdido el último autobús pero  respiró aliviada al comprobar que la pantalla anunciaba uno extra que pasaría en menos de diez minutos. Se colocó en una esquina, intentaba que la fina lluvia no terminara por calarla ya que su ropa no era apropiada para este atardecer que la había pillado por sorpresa, en las noticias no hablaban de cambios en el clínicas y hasta hacia tan solo una hora el sol era intenso; el termómetro habría bajado por lo menos diez grados y el cielo cambió al sol por una luna que apenas se vislumbraba a causa de la espesa niebla.



Hacia frío y se sentía inquieta en un lugar en donde los ruidos no existían, se sorprendió de la ausencia de vehículos y de luz en los edificios… ¡tal vez hay un apagón! Pensó.

El autobús llegó y sus puertas se abrieron, entró, había demasiada gente y se acomodó en un rincón, allí dentro había un desagradable olor a podrido… contuvo  las náuseas y  procuró evadirse mirando por la ventanilla. Poco a poco las luces empezaban a verse en alguna casa y los coches (escasos) circulaban. No supo el tiempo que había pasado cuando se dio cuenta que todo lo que observaba le resultaba desconocido, pensó que se había equivocado de línea y decidió preguntar a alguien ¡Estaba sola! El autobús estaba vacío a pesar de que no se había detenido en ningún momento… sintió un inmenso desasosiego y su mirada buscó al conductor, pero una gran pantalla de aluminio se lo impedía, tan solo se veía una mano sujetando un billete. Tenía en su cabeza muchas preguntas y caminó hacia él.

El volante se movía al ritmo de las curvas de la carretera; fue todo lo que pudo ver porque allí no había nadie… tan solo una vieja caja de zapatos abierta de la que salía una mano con un billete entre los dedos.

Era ahora cuando recordaba que al subir tan solo se fijó en la mano y tomo el billete dejando las monedas al lado, donde todavía permanecían...

30 comentarios:

Oriana Lady Strange dijo...

La narrativa y una instantánea que cala hondo...el dolor de la soledad y el desasosiego de no saber hacia donde se va.
Muy bueno!!!
Cariños...

Lapislazuli dijo...

Muy buen relato, la intensa soledad nos hace crea imagenes incomprensibles
Un abrazo

X dijo...

Tiene tintes de leyenda urbana, me ha gustado mucho. :-)

HUGO JESUS MION dijo...

Una trama interesante, y un final abierto que sugiere mucho. Yo le agregaría más pausas, me refiero a comas, y punto y seguido. Pero eso es opinable, y el relato es excelente. Saludos.

estrella dijo...

Hola Campoazul!!
Inquietante relato, lleno de suspense...dónde estaba la gente y ese olor a podrido, hacia dónde se dirigían...??
Muy buena imaginación cariño, te felicito!!
Un besito!!

ANTIQVA dijo...

Oú, amiga, un relato terrorifico... Me ha gustado tanto como me ha estremecido, de algun modo todos sentimos que viajamos en ese autobus, solos...

Un abrazo fuerte, Azul, y feliz domingo

Saudades8 dijo...

Campoazul, sobrecoge el relato, el cambio radical en el tiempo, la soledad, la falta de luces y el autobús fantasma, rodeado de la nada.

Me ha gustado mucho tu relato salpicado de preguntas y suspense.

Besos,

Towanda dijo...

Hola tesoro.

A mí me hace imaginar ese último viaje que todos tendremos que hacer; en un autobús, en una calesa o en cualquier transporte...

Fantástico.
Deja muchas puertas abiertas a imaginar de qué se trata en realidad, aunque las pistas del olor a mí me sugieren lo que te he comentado. Genial, lo voy a compartir en el face y en el google+...

Besos, reina de los cuentos.

Lola velasco dijo...

Un viaje escalofriante, dirigido a ningún sitio bueno o quizá ya ha llegado, esa mano sin cuerpo, le indica que ya está en el lugar, solo tiene que tomar asiento.
Tienes muy buen gusto escribiendo y eso me encanta de ti Campoazul.
Mil besos y que pases un precioso domingo.

Pedro Luis López Pérez dijo...

La abstracción, la Soledad...el Quebranto de nos estar y ser o no ser, estando.
Un Gran Relato.
Un abrazo.

Ramón María Vadillo dijo...

Intrigante relato, bien llevado, mejor que el destino del autobús. Un besazo niña.

Marilyn Recio dijo...

Guau! Que angustia! Me muero! Me encanto.

un abraxo!

Innombrable dijo...

UN VIAJE DE TERROR... TU NARRATIVA ES EXCELENTE
TE SIGO Y ESTARÉ POR ACA UN RATO LEYENDO MAS

El intimista secreto dijo...

Tienes una vertiente kafkiana que se te da muy bien desarrollar.
Comprendo lo de la mano en la caja para ahorrarse en conductores, la crisis, ya se sabe. Lo que no entiendo es que el pronóstico del tiempo (las noticias) hable de cambios en las clínicas, a no ser que todo quede en la habitación de un psiquiátrico.
Besitos.

ReltiH dijo...

EXCELENTE MISTERIO.
BESOS

roberto dijo...

Campoazul, intrigante relato, donde la soledad es la quimera que ronda los pensamientos.

Un abrazo

NuriaLourdes dijo...

Un bonito post que nos invita a reflexionar.
La soledad, es un duro enemigo, a veces difícil de vencer... pero jamás imposible.
Todo lo bonito está dentro de nosotros, sólo basta creerlo.

Besos Campo... me encantó tu relato.

Marina Fligueira dijo...

Hola Campoazul:

Nos dejas un relato para la reflexión.

Da para pensar, según iba leyendo pensaba en orto final, pero no.

Que angustia puede llegar sentir uno en al verse solo.
Gracias por regalarnos tus letras.
Te dejo un beso mi gratitud y mi estima. Feliz semana.

Maria dijo...

¡Inquietante!

Besitos

moderato_Dos_josef dijo...

Tremendo e inquietante relato. me pregunto. Tendré pesadillas con él?

Excelente!

UN abrazo.

GoBri dijo...

Intenso, vibrante, la verdad es que se siente como que es escueto pero que lo tiene todo. Es como una sensación de que se queda corto pero lo tiene todo.
Simplemente brillante^^
Un saludín

Francisco Arsis dijo...

Me ha fascinado tu relato, Campoazul, qué maravilla. Como ha dicho alguien aquí, con tintes de leyenda urbana. Tienes una sensibilidad especial para los relatos, de eso no me cabe duda alguna, después de haberte leído varias veces.

MEN dijo...

Miedo me da esa mente tuya. Desdeluego tardara en olvidarseme esta historia, voy todos los dias en bus... me fijare muy bien antes de subir.Increible relato. Un bessito

Maria Eugenia - Vida y Muerte dijo...

Hola, Campazul

Se me han puesto los pelos de punta. Hasta he pasado miedo. Según leía me venía de todo a la mente muerte, miedo, secuestro, angustia.

Siempre me sorprendes. Eso es bueno. tu relato impacta.

Besotes.

David C. dijo...

Misterio!

disancor dijo...

Feliz fin de semana.
Un abrazo.

Taty Cascada dijo...

La línea inquietante y de terror se te da muy bien amiga. La lectura fluye y no decae el interés, terminando el relato con un final abierto a lo que el lector decida.
Te sugiero visites a Felicidad Batista en su Blog "Buenos Aires 1929 Café Literario", te aseguro te gustará porque escribe relatos increíbles.
Besitos, y que tengas un fin de semana maravilloso.

Alejandro Kreiner dijo...

La soledad es un tema recurrente en las grandes ciudades.

Saludos.

David Orell dijo...

Hola! acabo de llegar gracias a Towanda y he empezado a leerte.
Tu relato crea enseguida una niebla densa y a la vez que envuelve. Casi podía ver a mi alrededor como caían las gotas de lluvia y esa mano sospechosa es brutal!!! me ha gustado mucho!! Bien es cierto que se puede pulir un poquín para recrearte en el desasosiego.
Me viene una canción al final "welcome to the jungle" :)
Saludos!! te sigo

Jon Igual dijo...

Mira que da rabia perder el autobús, para que además el siguiente en pasar sea como ese ;)
Me ha gustado, un saludo.

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